Las uñas acrílicas y el esmalte semipermanente estropea las uñas?

Cuando una manicura se realiza con productos de calidad y por un profesional, las uñas acrílicas o el esmalte semipermanente no deberían dañar la uña natural. En la mayoría de los casos, el problema aparece en el tipo y en el tratamiento que se hace del producto, tanto en su preparación como en la retirada. Esto marca la diferencia entre unas uñas que se mantienen fuertes y saludables y otras que terminan finas, quebradizas y sensibles.

Las uñas están formadas por varias capas de queratina, que aportan resistencia y flexibilidad.

En el caso en concreto de la retirada del producto, cuando comienza a despegarse por una esquina, es habitual sentir la tentación de tirar de él, o de usar limas muy abrasivas, o de utilizar herramientas metálicas haciendo palanca para dejar la uña limpia.

El problema es que, al hacerlo, no solo se retira el acrílico o el esmalte, sino que sin saberlo estamos también desprendiendo capas de la propia uña natural.

Y acabamos viendo cómo nuestras uñas, tan fuertes antes, cada vez están más finas, más sensibles, y que se rompen solo con mirarlas.

En realidad, lo que hace que la uña empeore con estos tratamientos no es el tratamiento en sí, sino una retirada demasiado agresiva, hecha sin el conocimiento profesional que se requiere.

Cada sistema de manicura tiene sus propias características y necesita un procedimiento específico para retirarlo de forma segura. Las uñas acrílicas, por ejemplo, requieren técnicas y tiempos diferentes a los del esmalte semipermanente. Utilizar el mismo método para ambos o intentar retirarlos en casa sin conocer cómo responde cada material aumenta considerablemente el riesgo de dañar la uña natural.

Por eso, la retirada no debe entenderse como un trámite rápido, sino como una parte esencial del servicio.

Después de retirar el producto, la uña puede quedar extremadamente fina, flexible, con un aspecto blanquecino o mate y una sensibilidad poco habitual al contacto o al agua caliente. En algunos casos también aparecen pequeñas descamaciones o roturas con mucha facilidad.

Cuando esto ocurre, lo recomendable es permitir que la uña recupere su estructura natural y evitar someterla de nuevo a procedimientos agresivos.

En un centro especializado van a retirar el producto respetando al máximo la uña natural.

Cada manicura se valora de forma individual, utilizando las herramientas y la técnica más adecuadas para eliminar únicamente el material aplicado, sin desgastar innecesariamente la superficie de la uña.

Ese cuidado es el que permite que muchas clientas disfruten durante años de uñas acrílicas o esmalte semipermanente sin que sus uñas naturales pierdan fuerza.

Una manicura bonita empieza con una buena preparación, continúa con una aplicación cuidadosa y termina con una retirada realizada por un profesional.

Porque unas uñas bonitas no solo dependen del color o del diseño que llevan, sino también del estado de la uña natural que hay debajo.

Cuidarla hoy es la mejor manera de seguir disfrutando de unas manos sanas, fuertes y bonitas mañana.

Un diseño bonito empieza por una uña sana. Si quieres seguir disfrutando de manicuras que llamen la atención sin renunciar al cuidado de tus uñas, ponte en manos de Sara Polo. Porque la mejor base para cualquier diseño es una uña bien tratada.

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Sara Polo

Alma creativa del centro en Móstoles.
Especialista en uñas y tratamientos de belleza. Reconocida en el sector por el diseño de uñas a mano alzada y la personalización de cada estilo.

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